¿Qué viene después del embarazo? A nivel de pareja, créeme: muchas y variopintas discusiones o intercambios de opiniones.

No es que el amor muere de pronto (al revés, el bebé es la culminación de la unión de la pareja), sino que hay varios factores que afectarán a vuestra vida amorosa los primeros meses de vuestro pollito:

1. Cansancio. Aquello de no dormir en toda la noche (literalmente) no ayuda precisamente al entendimiento. Las discusiones por quién se levanta a atender al bebé serán frecuentes.

2. 0% del tiempo disponible para vosotros. Ese tiempo tan valioso para cuidarse a uno mismo desaparecerá por completo los primeros meses. Ni hablemos del tiempo en pareja, claro. Esto debilitará vuestra

Lo habías planificado, estabas esperando ese momento y cuando por fin sucede… no sabes qué hacer.

¿Te suena, no? Creo que más o menos todas las madres reaccionamos igual: incredulidad. Como cualquier noticia muy importante (y esta es la más importante que recibirás en toda tu vida) en un primer momento cuesta mucho asumir esta nueva realidad, y nos invade entre un sentimiento de culpa, incertidumbre y “por qué he hecho esto con lo a gusto que yo estaba”.

Cuando hablo con otras mamás pollito, todas coinciden en que los primeros días no resulta tan fácil

Desde que estaba en la barriga, Gael comenzó a demostrar lo que sería su tendencia habitual: la falta de peso.

Cuando estaba en la semana 34 aproximadamente de embarazo, mi pollito dejó de crecer y de engordar (yo creo que quería salir, que ya no cabía ahí) naciendo con solo 2,845 kg de peso. Recuerdo que hasta a mi madre le daba miedito cogerlo, porque parecía que se iba a romper.

Una vez fuera del huevo, mi pequeño comenzó a crecer y engordar normalmente,

¡Pero qué rabia! Y yo preocupada días y días sobre los pocos avances que hacía mi pequeño pollito…. Te cuento.

Me extrañaba ver que Gael no saludaba, ni aplaudía, no mandaba besos… bueno, para ser exacta lo había hecho todo, pero muy pocas veces y nunca más lo volvió a repetir. Pensaba que quizás no lo estábamos estimulando correctamente, o que la atención hacia sus habilidades, sobre todo físicas, no era suficiente. Hasta que se me ocurrió la maravillosa idea de preguntar a su “tita” de la Guarde Mamen y mi perspectiva cambió radicalmente.