En los últimos años, la música ha sido considerada un elemento realmente importante en el desarrollo global del bebé.

No solo estimula el área cognitiva, sino que a través de la sensorialidad que trabajan al tocar los instrumentos, la percepción de los diferentes sonidos a nivel auditivo y el movimiento al no poder dejar de mover esos piececitos bailongos, estamos aportando a esa madurez cerebral una gran cantidad de información de manera lúdica e inconsciente.

La música se aprende sintiéndola. La piel es considerada el elemento más directo de comunicación desde los primeros momentos de vida de un bebé y entonces, ¿por qué no aprovecharla para aprender? Dejémosle tocar, palpar,

A menudo se tiene la idea equivocada al respecto de lo que realmente significa la Estimulación Temprana.

Son muchas las ocasiones en las que se considera que la estimulación es necesaria tan solo cuando existe algún problema a nivel de desarrollo, y nada más lejos de la realidad. Estimular a un bebé se traduce en aprendizaje, en juego, en disfrutar. Pero, ¿cómo se hace?

Personalmente, opto por la metodología de Emmi Pikler, que defiende el movimiento libre y autónomo del bebé para desarrollarse con libertad e implicación a la hora de explorar su entorno más cercano. Lo que buscamos es que sea