A comienzos de esta semana fuimos al parque toda la familia (papá pollito, nuestro bebé y yo) a divertirnos en los columpios. Una niña jugaba y caminaba de un lado para otro y una mamá pollito la correteaba sin parar.

Como suele suceder en los parques (mi única vida social actual) las dos mamás nos pusimos a hablar y para mi sorpresa, su niña tenía 11 meses, como mi pollito.

Digo para mi sorpresa porque la niña caminaba y corría con una soltura increíble, y medía además, 20 cm más que Gael. La mamá me preguntó si mi bebé caminaba, siendo mi respuesta: “Sí, como un astronauta”.

¿Y cómo es que tu bebé camine como un astronauta? El “andar astronauta” tiene las siguientes características:

¿Por qué nadie nos explica lo difícil que es el puerperio? No solo por la adaptación a este nuevo rol, esta nueva realidad de ser madre, sino por lo complicado que es volver a reencontrarse a una misma y a nuestro cuerpo.

Durante el embarazo, los cambios son (casi siempre) positivos, siendo felices con nuestra tripita y con la condición de embarazada, asumiendo con felicidad las nuevas curvas de nuestro cuerpo. Hasta los malestares e inconvenientes nos hacen gracia, porque al final todo deriva de lo mismo: de nuestro bebé.

Pero una vez que el pollito ya ha salido del huevo rompiendo el cascarón, nuestra autoestima también se queda rota. Supongo que también influye enormemente la bajada de hormonas etc etc, pero son momentos

¿Qué viene después del embarazo? A nivel de pareja, créeme: muchas y variopintas discusiones o intercambios de opiniones.

No es que el amor muere de pronto (al revés, el bebé es la culminación de la unión de la pareja), sino que hay varios factores que afectarán a vuestra vida amorosa los primeros meses de vuestro pollito:

1. Cansancio. Aquello de no dormir en toda la noche (literalmente) no ayuda precisamente al entendimiento. Las discusiones por quién se levanta a atender al bebé serán frecuentes.

2. 0% del tiempo disponible para vosotros. Ese tiempo tan valioso para cuidarse a uno mismo desaparecerá por completo los primeros meses. Ni hablemos del tiempo en pareja, claro. Esto debilitará vuestra

Lo habías planificado, estabas esperando ese momento y cuando por fin sucede… no sabes qué hacer.

¿Te suena, no? Creo que más o menos todas las madres reaccionamos igual: incredulidad. Como cualquier noticia muy importante (y esta es la más importante que recibirás en toda tu vida) en un primer momento cuesta mucho asumir esta nueva realidad, y nos invade entre un sentimiento de culpa, incertidumbre y “por qué he hecho esto con lo a gusto que yo estaba”.

Cuando hablo con otras mamás pollito, todas coinciden en que los primeros días no resulta tan fácil