Mamá Cuenta

Nada se puede planificar cuando tienes hijos.

Yo pensaba que la lactancia era cuestión de elección personal. Como decidir el nombre del bebé, o el modelo de su cochecito y el color de sus primeros patucos. Cada vez que me preguntaban antes de dar a luz a mi primogénita, decía, convencida: “Le daré teta. Durante un año, al menos. Más si puede ser. Hasta la OMS lo recomienda.”

Yoma (nombre inventado que une la primera sílaba de mi nombre y el de mi marido) llegó sin prisa, algo asustada, tranquila. Se enganchó bien la primera vez. “¡Qué bonito! “ – pensé. “Parezco una mamá hecha y derecha. Como las que salen en la tele y en los anuncios. ¡Adoro la maternidad!”

La lactancia de Yoma no funcionó. A pesar de mi tesón y

Ser Multimamá

Cuando Carola me pregunto si quería escribir en esta sección, mi primera idea fue.. “si no tengo nada de contar especial!”… luego empecé a pensar sobre que escribir, Sobre el embarazo? Sobre lactancia? Sobre crianza? Sobre colecho o estivill? Sobre el duro trabajo de encontrar guardería? Sobre niños prematuros? Se me ocurrían tantos temas, y todos con tantos puntos de vista, que al final me decidí por el único que me hace “especial”, ser Multimamá.

Nunca esperas que esto te pueda suceder, siempre piensas que los gemelos o mellizos los tienen personas con antecedentes familiares con gemelos, o porque se han sometido a tratamientos de fertilidad. Y mucho menos piensas que te puede suceder, cuando tu hermana ya ha tenido la “suerte” de ser de esas parejas que tienen mellizos (total… si ya le ha sucedido a ella, todavía debía de tener menos probabilidades matemáticas que me sucediera a mi también…) Pero el destino me tenia preparada esa sorpresa a mi también J.

El día de nuestra primera ecografía…

Después de mucho desearlo

Después de mucho desearlo, un día llegó la ansiada noticia: ¡por fin íbamos a ser padres! Caminar por la vida sabiendo que llevas dentro a tu hijo, te da otra perspectiva. Empecé a informarme sobre temas de crianza. Lactancia entre ellos. Me entusiasmó. Me leí los manuales que cayeron en mis manos. Conocía los beneficios para el niño y para la madre. Las posibles dificultades que podían plantearse y, por supuesto, las soluciones. Las diferentes posturas. Las crisis de crecimiento. Todo. O eso creía.

Llegó el momento. Cesárea programada. Primer trauma. Deseaba tanto parir a mi hijo… Pero ya estaba aquí. Ya lo tenía delante de mí y ya no importaba que hubiera atravesado mi canal del parto o una herida en

La difícil decisión de ser mamá

Son muchas las mujeres que sienten un fuerte instinto maternal y sin embargo nunca ven el momento para ello. La situación económica y laboral nos pone en una encrucijada.

Yo estaba trabajando cuando me quedé embarazada. Sin embargo tuvimos que valorar la situación, ¿qué pasaría cuándo se pasaran las 16 semanas? ¿Dónde íbamos a dejar a un bebé tan pequeño? Para colmo, solos en Málaga, sin abuelos ni familia cerca que nos pudiesen ayudar. Teníamos dos opciones, seguir los dos trabajando e invertir parte del dinero en que otra persona o una guardería criara a nuestra hija o bien prescindir de un sueldo (que hoy en día es un lujo) para que uno de los dos pudiese criarla. Nos encontramos entre la espada y la pared, pues por un lado no quieres que a tu hijo le falte nunca nada pero… ¿no es el amor lo que más necesitan? Finalmente decidimos que fuese yo la que dejase de trabajar para darle todo el cariño y atención que necesitaba apretándonos muchísimo el cinturón con un sólo sueldo pero con la felicidad de que no me iba a perder nada.

Pero… ¿cómo te sientes? Está genial poder disfrutar de tus hijos las