Mamá Cuenta

Mi nombre es Ana y soy madre de una preciosa niña de 14 meses.

La maternidad es una experiencia maravillosa, estar embarazada es uno de los mejores estados en los que puede estar la mujer y la lactancia es la mayor conexión que existe entre una madre y su bebe.

Vale, eso es lo que aparece en el 95% de los artículos escritos sobre ser madre, por supuesto, adornado con fotos de bebes guapísimos, sonrientes y madres estupendas sin ojeras y repletas de felicidad. Pues no chicas, eso no es así, eso aparece sólo en las películas.  En las clases preparto deberían explicarnos también el “lado oscuro” de la maternidad, eso que nadie cuenta pero que todo el mundo vive.

Recién parida, yo no noté ese flechazo del que hablaban, lo reconozco. Me pusieron a una criaturita indefensa que lloraba y que pedía que la cuidaran. Por supuesto, eso hice.  Allí estaba yo, haciendo todo lo posible para que a ese bebe no le faltara alimento, cariño y calor….eso es lo que hacemos todas las madres del reino animal, incluso cuando no se trata de nuestras propias crías. El primer instinto es de protección, no de amor infinito. Es una tarea con la que de repente te encuentras y de la que no sabes absolutamente nada.