Salud

Me gustaría ponerme mala como antes.

Pensaréis: “esta tía está loca” Creedme que no.

Siempre fui una persona muy enfermiza, una de esas a las que los virus la adoran, se le pegan y se resisten a abandonar. Desde muy pequeñita mi madre (la pobre) pasaba mitad de mes en urgencias por cualquier tipo de enfermedad terminada en -itis.

Ya de mayor (o de más grande) no era tan frecuente que me pusiera mala, pero sí más de lo normal. Y pasaba días en cama o en el sofá, descansando y tomando mis medicamentos.

No hace mucho hablando con una amiga me comentó:

Llevamos una racha… más bien mala.

Gael está pillando todo virus que pulula por su guardería, y esto provoca en mí un gran mal humor. Tanto es así, que me he parado a analizar por qué me pongo de tan mala leche cuando mi pollito está enfermo, y esta es mi lista de razones:

1. Todo es más difícil. Cuando no se siente bien (como cualquier otro ser humano, vamos) Gael se pone muy quejicoso, y esto provoca que todo sea más difícil: vestirlo, bañarlo, darle de comer, jugar… todo es un problema. Mi paciencia se pone a prueba y tengo que intentar estar relajada para que él se encuentre bien, cosa que me provoca todavía más estrés.

2. No hay nada que hacer. Ya sea una gastroenteritis, una bronquiolitis… Nada puedes hacer contra los -itis. Lo único que nos queda a las madres y a los padres es esperar que aquello que nos ha mandado el médico le haga efecto, viendo como nuestro bebé se queja del dolor. Porque los virus hay que pasarlos, es el propio cuerpo el que tiene que eliminarlos, siendo para nosotr@s esta

¿Te cuesta entender cómo calcular el percentil de tu bebé? No te preocupes.

Hoy comparto contigo una página que te ayudará muchísimo y que a mí me resulta muy intuitiva. Hablo de la página percentilesinfantiles.es, dedicada a calcular exclusivamente los percentiles de nuestros bebés.

Me gusta, en primer lugar porque te permite calcular, una vez introducidos los datos de peso, sexo, altura y perímetro craneal todos los percentiles que calcula un médico. Es muy fácil de leer, y las gráficas no tienen muchas líneas que impiden la lectura, sino que solo marcan el percentil máximo, el medio y el bajo situando entre los 3 el que le corresponde a tu bebé. Es decir, una vez introducidos todos los datos la página te dará una gráfica como ésta:

Hoy te traigo otra guía, de esas que me encantaría haber sabido de su existencia cuando mi pollito nació.

Siendo madre y padre primerizos, eran cientos de dudas las que nos surgían, y muchas de ellas eran zanjadas de diferente manera dependiendo de a quién le preguntaras: el ombligo, el baño, vacunas… depende de a qué mamá o papá le preguntaras, te contaban una película distinta, y a mi me daban ganas de llorar.

Pues bien, aquí está la solución. La Junta de Andalucía cuenta con una guía llamada “Documento de Salud Infantil” con información para seguir el crecimiento y desarrollo en las distintas edades de nuestros pollitos. Está muy bien porque se centra sobre todo en los primeros meses de vida del bebé y resuelve bastantes dudas sobre la lactancia, el chupete, problemas de salud… vamos, todos esos temas por más que sean durante décadas las dudas de todas las madres nunca se resuelven.