comida

¡Qué taller súper-hiper-divertido!!

L@s pollitos comieron, olieron, disfrutaron con diferentes texturas, y… hasta se metieron en una sandía!!!

Además, celebramos al acabar el taller el primer añito de Ángel, al que le cantaron “cumpleaños feliz” todos sus amiguitos :)

Realmente existen pocas oportunidades taaan estimulantes y divertidas para vivir  en familia.

¿No te lo crees?

¡MIRA LAS FOTOS!

Da gusto ver comer a Gael.

Siempre que vamos a algún sitio hay alguien que nos recalca lo bien que come nuestro pollito, no solo por lo bien que mastica (desde el añito come todo entero) sino por lo variado de su alimentación: pescado, carne, verduras… todo le gusta y a nada le hace asco (bueno a las lechugas, es lo único).

Muchas mamis me preguntan: ¿cómo lo has hecho? Creo que no hay una receta del éxito, pero bueno, ahí van mis recomendaciones (SON RECOMENDACIONES A NIVEL PERSONAL, COMO MAMÁ):

En primer lugar, creo que todo empieza en la barriga de mamá. A través del líquido amniótico los bebés ya van probando sabores. No es de extrañan que haya algo que le encante a mamá de comer, y al pollito le pase igual (en nuestro caso, las aceitunas). Esto es porque ya en el vientre se van acostumbrando a los sabores, van probando, experimentando.

Este es un truco que a mí me funcionó con mi pollito, así que lo comparto contigo a ver si se repiten los resultados.

Desde pequeñín a Gael le gustaban las verduras y comía su papilla con muchas ganas, hasta que quiso comenzar a masticar… ¡le encanta! De hecho, con solo 13 meses ya tiene 2 muelas y 8 dientes.

No quiere comer más papilla desde hace ya más de 1 mes y hemos pasado a la comida cortada en trozos muy pequeñitos, evitando así que se atragante. Para conseguir que coma la verdura y la carne, hemos descubierto que la mejor opción es preparárselo todo en una sopa, que contenga fideitos, verduras y la proteína que queramos… ¡le encanta! Come como un campeón y nosotros tan contentos.